Gilda Rodas de Lorenzana
Y hablando de rituales y cábalas para año nuevo:  Hace dos años mi esposo salió a dar como diez vueltas con la maleta, para que se nos hiciera viajar durante el 2008...y vaya sino se le cumplió. No es que nos la hayamos pasado viajando, pero sí que nos fuimos lejos.  También mi mamá me ha dicho que si empezás el año, por ejemplo haciendo deporte, así te irá durante todo el año.  El año pasado, me dieron las doce con mi hijo en brazos, amamantándolo, y durante todo el año tuve una excelente producción de leche.  Verdad o coincidencia, lo cierto es que el empezar un nuevo año nos da la oportunidad de imaginar nuestro futuro...la oportunidad de creer que podemos alcanzar lo que deseamos.

El 31 de diciembre de 2009, hice algo nuevo, me comí una cucharada de lentejas, la anfitriona donde festejamos el fin de año, me contó que es para tener más dinero, ¿Y cómo podía negarme? A Fede le dije que ya no saliera a dar tantas vueltas con la maleta. (Bueno, tal vez solo una, el viaje que representa el regreso a Guatemala).  También me comí doce uvas, las más dulces y chiquitas que he probado, venían dentro de mi copa de champagne, supuestamente tenía que pedir un deseo por cada uva, en el primer minuto del año nuevo...y desde entonces, estoy pensando mis doce deseos, y es que enmedio del alboroto, las luces, los abrazos, el monitor (para saber si no se ha despertado el bebé), la maleta y demás rituales, no pude desear nada, pero soy de la idea que nunca es tarde y que esta noche es una linda noche para lanzar al espacio la docena de ilusiones que hay en mí:

1.   Deseo tener vida para seguir en busca de la mujer que siempre desee ser.
2.   Deseo que mi matrimonio mantenga viva la llama del amor siempre, y no perdamos los detalles que una
      vez nos encantaron.
3.   Deseo que mi hijo crezca sano, bueno y feliz, dentro de una verdadera familia.
4.   Deseo que tenga un hermanit@.
5.   Deseo regresar a Guatemala, para demostrarle cuánto la quiero.
6.   Deseo poder abrazar a mi mamá y tomarnos un desayuno de tres horas como solíamos hacer.
7.   Deseo que mis hermanos logren alcanzar todos sus sueños y podamos compartir más tiempo juntos.
8.   Deseo no olvidarme de demostrar a la familia y amigos, cuánto los quiero y necesito.
9.   Deseo volver a la UFM para terminar mi carrera.
10. Deseo volver a Chile en algunos años para mostrarle a mi hijo la tierra que lo vio nacer.
11. Deseo que no nos falte trabajo y prosperidad para estar tranquilos económicamente y poder ayudar a
      otras personas. Y...
12. deseo un cachorrito, y nombrarlo Yapo :)

Estoy segura que tendré lo que necesito, cuando lo necesite.  Quizás el otro año no tenga uvas, ni lentejas, ni maleta...pero los doce, trece o mil deseos...esos si no me los quita nadie. Son míos, en lo tangible o lo intangible, ahora o nunca...pero míos nada más.

¡Feliz año 2010!
Etiquetas: edit post
2 Responses
  1. ... y yo deseo, que tus doce deseos se hagan realidad...
    Felíz de haberte conocido amiga! Abrazos


  2. Anónimo Says:

    Bueno yo deseo que tus deseos sean no un deseo sino una realidad, y que este sustito 8.8 solo haya sido eso, y por favor cuando nazca tu nieto que sea como por la china o algo asi lejitos, porque cuanto tu tenias la misma edad fue el terremoto aqui en Guate, y ahora con Federico otra vez, entonces, como que es de pensar que pasara con su hijo?????, bueno, he recibido noticias que estas bien, pregunte por tus huesos, aunque tu te olvidaste de los mios (ahora ya tienen mas carne porque almenos ya los cubro) y espero que estes muy pero muy bien, y quiza, este sea un buen momento para regresar a Guate, digo alla va a ponerse mas dificil con la reconstruccion y todo, te saludo con mucho cariño y te mando un abrazo y un beso, ha y dale uno a tu bebe de mi parte, tu hermano

    Rodrigo Rodas
    jrrodas@hotmail.com

    para que me escribas