Hay que ver las sombras de la vida, a través de la Luz, que venció la oscuridad. No es lo mismo ver el árbol reflejado en el pasto, que desde el pasto, ver al árbol florecer. Fortalece tu alma para alzar la vista al cielo. Alcanza los frutos del árbol. ¿Estás preparado para tanta belleza? Mientras meditas esto, bajo su sombra... concentrate en la verde esperanza. Echa raíces en tierra fértil y sólida. Rodéate de flores, pájaros y cantos. Porque en la sencillez está lo importante. Cosecha amistades verdaderas, para los tiempos más áridos. Aprende a conocer tus debilidades, y lucha por multiplicar tus talentos. En las debilidades confía en el Señor, Él se glorificará cuando llegue la victoria. ¡Porque llegará, tenlo por seguro! Resiste a la tentación... de querer cobijarte en otro árbol, de querer ir de rama en rama, supuestamente más verde, supuestamente mejor. Resiste como el ave junto a su nido, y bajo la tormenta... con valentía y honor. Resiste el frío del invierno, ese q...
...y volamos juntos por el horizonte. -Aún es nuestro-. Y el alba, nos abraza, mañana tras mañana. Las gaviotas sí que nos llamaron: Lejos. En un lugar seguro, guardamos nuestras perlas, y el Joyero las trabaja, día tras día. En su reflejo, nos vemos a sí mismos: siervos de este mundo y herederos de su Reino. La corriente de otros ríos, bañaron nuestro árbol. Que al tiempo dio sus frutos, ...más dulces que la higuera, y más hermosos que el clavel. El sonido de la fe, nos marcó la trayectoria. Sí, el tañido va y viene... !Qué difícil escucharle! Perdernos y encontrarnos, ha sido parte de la historia. y en el perdón hallamos, gloria. La copa está servida y el vino se renueva, si queremos... Porque el amor que una vez fue escrito, no depende del destino, mucho menos del azar, sino del coraje, regalo del Espíritu, y de la voluntad... cuando se decide, amar. ...
Dichoso tú, que no tienes canas ni arrugas... No han pasado los años por ti. ¿Aún tienes veintidós? Dichoso tú, que no tienes twitter, ni pensamientos cortos. Ni mil y un recuerdos. ¿Los hay en el cielo? Dichoso tú, que sigues el sol, que el Paraíso te encuentra, y los fantasmas no asustan ...los lugares eternos. Dichoso tú, ¡y Pobre de mi! Que teniendo todo eso, todavía me faltas.
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