Trece de Alianza





Como quién espera el alba me verás entrar al horizonte,
y en la marcha los oídos, sabrán que ya es la hora.

Luciré gaviotas en el velo, como las que vuelan lejos
y brillarán mis ojos perlas, cultivadas por mis padres.

El ding - dong de las campanas bien alegres,
llevará avisos al cielo, en señal de buen augurio.

Y levantando la copa, en honor a la esperanza,
el Señor se hará presente, convirtiéndonos en uno.

Rían, canten y bailen, acompañados del mejor vino,
Y nosotros, debutantes, sellaremos con un beso...
el destino.

Comentarios

Anónimo dijo…
Que buen poema hasta me provoco el recuerdo del mio (matrimonio)hay!!

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